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No nos engañemos, ser diseñador gráfico hoy en día, no es una profesión fácil de las de trabajar poco y ganar mucho. Más bien todo lo contrario. En realidad quedan pocas profesiones actualmente donde se cumpla esta regla, a menos que seas un chorizo o un negrero, que al paso que vamos no creo que tardemos mucho en sacar una carrera para serlo. Política a parte y volviendo a la profesión de diseñador, que es la que conozco, sabemos que hay una superpoblación de diseñadores, hay más oferta que demanda, así que es normal que pase lo que está pasando. Pienso que esta profesión se ha desvalorizado, se le ha perdido el respeto. Hay una competencia muy bestia que ha conseguido que los precios por tu trabajo hayan bajado hasta el punto de tomadura de pelo.

Lógicamente se han unido diferentes causas para que esto ocurriese. 1992 Fue un año de cambios, sobretodo en Barcelona, mi ciudad. El diseño en todas sus disciplinas cogió mucho más protagonismo. Yo mismo, desde bien pequeñito tenía muy claro que me quería dedicar a dibujar y pintar los carteles y letreros de los cines cuando estos eran pintados por artistas del momento. En 1992 tenía 14 años y fue cuando descubrí esta profesión, no solo por las olimpiadas, sino por la apuesta creativa que se vivió. Grandes diseñadores de la época dejaron ver su talento y la profesión empezó a ser popular por un mayor número de personas. Yo descubrí que ciertas de las capacidades que tenía, no solo se podían aplicar a los carteles de cine, sino a muchos otros campos y sectores. Entendí que el diseño gráfico tenía una parte estética y visual muy interesante, que respondía a unos objetivos de comunicación y función. Descubrir esto me puso muy caliente.

Cuatro años más tarde empecé mis estudios de diseño gráfico y tuve la gran suerte de tener muy buenos profesores como Jordi Sàbat, Enric Lluc, Enric Jardí, Jaume Roure, Xavi Colomer, Juan Arrausi, Martín Azúa, José Baltanás, Ramon Puiggené,  Lluis Trepat y muchos más que me potenciaron el atractivo por esta profesión y me dieron unas buenas bases para empezar.

Al poco tiempo habían más escuelas de diseño que panaderías. La accesibilidad de ordenadores y programas era cada vez mayor y las nuevas tecnologías abrían nuevos campos de trabajo para diseñadores.

Estoy de acuerdo que la profesión ha cambiado mucho también, en muy poco tiempo, hasta no hace mucho, íbamos con los fotolitos para arriba y para abajo, por no hablar de cuando iban a la imprenta a que les compusieran los textos. Y lo que antes se tardaba una semana en hacer, ahora lo haces en unas horas.

Lo que sí es cierto, es que somos muchos, algunos más creativos, otros más multidisciplinares, otros más mecánicos, más artísticos, freelance, fijos, agencias estudios, colaboradores…hay de todos los gustos y colores, lo cual va muy bien para los clientes donde pueden escoger exactamente el perfil de diseñador que necesitan para su encargo.

Con todo esto quiero decir, que para que un cliente, una agencia, un estudio o empresa te escoja, primero te ha de conocer a ti y a tu trabajo. Sabemos que lo que mejor funciona es el boca oreja, la gente que tienes a tu alrededor, serán los que mejor hablen de ti, pero a estos ya los tienes, cuídalos. Se trata también de que te conozca quien no te conoce y para ello te has de dejar ver. Hazlo fácil para que te encuentren.

Analiza donde está tu público, quien pagaría por tu trabajo y demuéstrale que eres el perfil de diseñador que necesita. Ya sea por tu estilo, por tu rapidez, por tus conocimientos en la materia, por tu precio… tu valor diferencial será lo que haga decantar la balanza en la elección de un diseñador u otro.

Aprovéchate de los medios online y offline que tenemos para comunicar lo que te gusta, tu trabajo, en que eres bueno/a y sobretodo como puedes ayudar a la persona o empresa que te va a contratar. Toda esta información le será muy útil a quien esté buscando un perfil como el tuyo.

Tener el portfolio online y el perfil en Linkedin, es una buena base para empezar, de entrada tendrás más oportunidades a que te vean que si no lo tienes. A parte puedes hacer otras muchas acciones para mostrar tu marca personal y tu trabajo, se trata de crear una buena estrategia.

Por lo general un diseñador/a puede trabajar en diferentes sectores, desde packaging a editorial, señalización, publicidad, branding, webs y apps … pero estoy seguro que te sientes más cómodo/a con algo en concreto, algo que seguro que dominas más que otras cosas. Si realmente eres bueno en algo, o dominas un sector, mi consejo es que te centres en ese algo. Se te reducirá la competencia y podrás posicionarte como especialista en esa materia.

Crea un buen mensaje y una comunicación visual coherente con tu marca y a por ello!!

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